martes, 15 de mayo de 2012

La Botica Repugnante

Los médicos (o matasanos...) trataban las enfermedades por medio de drogas, fumigación, baños medicinales y agua caliente y fria.

Para tratar las enfermedades respiratorias por la fumigación, esparcían polvo de alquitrán sobre brazas de espino dejando que el humo penetrara por el ano, la boca y nariz; el cuerpo del paciente lo cubrían por completo con leche cuajada, después lo tenían envuelto con linaza pulverizada durante tres días; también fumigaban con estiércol de cerdo, perro, chacal o con sales amoniacales, azufre y huesos humanos.

Las drogas eran administradas por medio de supositorios anales y enemas o el médico las introducía en la uretra soplándolas a través de un tubo.

Las pócimas se preparaban por la noche para ser tomadas con el estómago vacío antes del la salida del sol. Eran de uso frecuente la gimnasia y el masaje.

Los calambres se trataban poniendo sobre la cabeza zumo de casia y después manipulando la columna vertebral, brazos, cabeza y revolcando al paciente por el suelo.

Además recurrían, en ocasiones, a los remedios sucios, integrantes de la llamada "botica repugnante", tales como vísceras, grasas de animales, sangre, excrementos, orina, insectos, etc. y destinados posiblemente ha producir disgusto a los demonios alojados en el cuerpo del paciente.

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